"Para mí ha llegado la hora del sacrificio y se acerca el momento de mi partida"
Dice el apóstol san Pablo en su carta a los romanos (8, 28-30): «Sabemos que todo contribuye al bien de los que aman a Dios, de los que él ha llamado según sus planes. Porque a los que conoció de antemano, los destinó también desde el principio a reproducir la imagen de su Hijo, llamado a ser el primogénito entre muchos hermanos. Y a los que desde el principió destinó, también los llamó; a los que llamó, les otorgó la salvación; y a quienes otorgó la salvación, les comunicó su gloria». Esas palabras han tenido cumplimiento en nuestros queridos jóvenes que vinieron como misioneros a Cancún en la pasada semana santa: † Alfredo Mirón Carrión (17 años); † Eduardo Enrique Jiménez Arcos (17 años) y † Francisco Arturo Jiménez López (25 años), quienes después de ser llamados al don de la vida y del santo bautismo, recibieron también una misión de ser buenos hijos, hermanos, estudiantes, deportistas y por si fuera poco buenos cristianos.